La relación de coaching
2010 | Febrero 10 Por coach de negocios E-Myth

Un buen coach hará que sus jugadores vean lo que pueden ser más que lo que son."

Ara Parseghian, Coach de Fútbol de Notre Dame

En muchos sentidos, el coaching de negocios está en el corazón de lo que hacemos en E-Myth. Pero la pregunta que surge a menudo es la de por qué el propietario de un negocio podría necesitar una relación de coaching y cómo sacaría el máximo provecho de ella.

Es importante darse cuenta de que el coaching funciona mejor para las personas que tienen éxito en lo que hacen y están listos para ir al siguiente nivel en su negocio.

Y, como un coach deportivo, un coach de negocios trabaja con usted para desarrollar las destrezas y habilidades que ya están dentro de usted.

¿Por qué tener un coach?

El Coaching implica una serie de diferentes cualidades que no siempre las encuentra en la consultoría. Por ejemplo, en los deportes, un coach le ayudará a entender no sólo cómo hacer algo, sino el por qué es importante o necesario hacerlo. Un coach lo guiará, le proporcionará información y conocimiento, mientras lo mantiene responsable de cumplir las metas y objetivos que usted ha acordado llevar a cabo. Un coach facilitará su progreso y trabajara junto a usted para ayudarle a lograr su visión.

Los consultores, por el contrario, típicamente se involucran en el análisis de un problema, asunto o proyecto en particular, mientras le dan recomendaciones y le sugieren cursos de acción. Aunque su papel es por lo general de carácter consultivo, a menudo llevan a cabo un trabajo específico para un cliente. Generalmente su enfoque esta sobre lo que hay que hacer y no sobre el por qué y el cómo de los procesos involucrados. Aunque algunos pueden estar en desacuerdo, se puede decir en general que un consultor le ofrece un pescado, mientras que un coach lo enseña a que usted pesque por sí mismo.

Hay también importantes e instrumentales funciones que desempeñan la familia, amigos y mentores en la vida de un pequeño empresario. Materiales de motivación, libros y seminarios son útiles también. Pero aun con la importancia que estas personas y los recursos mencionados pueden tener en el éxito del dueño de un negocio, ninguna de ellas puede desempeñar el papel que un coach puede tener para ayudar a que el dueño de un negocio alcance su visión.


Una visión, un viaje, y una guía a lo largo del camino

He aquí una historia real, la vida de uno de nuestros clientes: el padre de Rick era un plomero, y Rick creció trabajando en el negocio de su padre. Entonces, un día Rick decidió que, puesto que era un plomero y había observado y vivido en el negocio de la plomería toda su vida, era razonable que estableciera su propio negocio. Y así lo hizo.

Rick es un plomero excelente, pero se dio cuenta de que aun cuando él podía limpiar las tuberías obstruidas y reparar los escusados rotos, no sabía mucho acerca de cosas tales como la forma de contratar y supervisar a sus empleados, sobre cómo utilizar un estado de resultados o balance financiero, o incluso sobre cómo desarrollar estrategias de marketing para atraer nuevos clientes. Su padre tenía buenos consejos que darle, y la esposa de Rick trató de ayudarlo con la contabilidad, pero conforme su negocio creció, empezó a encontrarse a sí mismo trabajando más y más horas y sin nunca conseguir entrar al "negocio" de ¡manejar el negocio!

Llegó el día en que se dio cuenta de que tal como él había invertido tiempo y energía en el aprendizaje de su oficio, también era necesario aprender a administrar un negocio. Sabía que necesitaba desarrollar habilidades y adquirir nuevas habilidades para ser un dueño de negocio eficaz, pero se mostró renuente a buscar ayuda. Afortunadamente, Rick tenía un amigo, - el dueño de una ferretería exitosa - que le ofreció buenos consejos y además lo dirigió a E-Myth.

Armado con una visión clara de hacia dónde quería ir con su negocio, y seguro de que podría desarrollar las habilidades necesarias para conducir y construir con éxito su negocio, Rick pronto descubrió que su coach de negocios, se había convertido en una guía imprescindible para navegar por la ruta hacia el éxito en los negocios y el logro de sus objetivos. En el camino también descubrió que su relación con su coach le permitió verse a sí mismo en formas que no lo había hecho antes, además de encontrar su rol como líder de negocios y empresario. Rick, el plomero con un negocio de plomería se convirtió en Rick, el propietario de un negocio, ¡que también resulto ser un plomero excelente!


Doble visión, y el don de la objetividad

Lo que Rick y otros como él han descubierto a través de la relación de coaching es la necesidad de lo que nosotros llamamos "doble visión" y el valor del punto de vista objetivo y la retroalimentación de un coach. Esta doble visión implica el arte de mantenerse centrado en el presente y en las necesidades de hoy, y al mismo tiempo siempre tener clara la meta hacia dónde vamos, sin perderla de vista. El valor primordial del coach de negocios es su capacidad para facilitar la objetividad crítica para el dueño del negocio. Esta objetividad es apoyada con comentarios y retroalimentación para ayudar al progreso del propietario del negocio.

Otro aspecto de la relación coach/propietario de negocio que no puede pasarse por alto es la responsabilidad que se crea con la relación. Hay un enorme valor en compartir las metas y objetivos de uno con otra persona y luego luchar por llevarlas a cabo. De una manera muy real se convierte en una sociedad en la que el propietario de la empresa es responsable ante sí mismo y ante su coach para cumplir con sus obligaciones, y el coach es responsable de facilitar la experiencia del dueño del negocio en el camino.

Ninguna persona tiene todas las respuestas a los desafíos que se enfrentan en la vida o en los negocios. Pero todo el mundo puede beneficiarse de las ideas, el conocimiento y la perspectiva de otro. Esto es especialmente cierto para los propietarios de negocios que quieren ir más allá del lugar que se encuentran hoy en día. Tener una visión para su negocio es esencial, y obtener la ayuda que necesita para lograr esa visión no tiene precio. O, en palabras de Tom Landry:

Establecer una meta no es lo principal. Se trata de decidir cómo le va a hacer para lograrla.