Las emociones y el Líder de Negocios
7 de abril | 2010 Por coach de negocios E-Myth

La forma en la que manejamos nuestras emociones como líderes y gerentes de negocios es una parte fundamental de la estructura de cualquier organización. De hecho, gran parte del liderazgo se refiere al manejo de las emociones.
Desde la perspectiva de E-Myth, el negocio es un reflejo del propietario o los líderes del mismo, por lo que la forma en que nos mostramos en el lugar de trabajo es en gran medida el modelo a seguir para nuestros empleados. La mayoría de los empleados aprenden qué emociones mostrar al observar a otras personas en el lugar de trabajo, y la mayoría de los ojos y oídos por lo general se centran en los líderes.

Una vez trabajé en una empresa de reciente creación con un líder muy emocional y extravagante. Fue fascinante para mí que muchas de las otras 50 personas que conformaban la organización empezaron a mostrar las mismas características emocionales hasta que nos dimos cuenta que teníamos que cambiar y crear una manera diferente, más estable de hacer negocios. En última instancia, el líder tuvo que ser sustituido para que pudiéramos empezar de nuevo con un modelo más equilibrado para crear el tono emocional correcto que se busca en los entornos más profesionales.

 

El uso de las emociones

Un estudio en 2002 publicado en "Management Communication Quarterly" encuestó a una amplia gama de empleados, y resulto que muchos de ellos no querían que sus compañeros de trabajo mostraran cualquier tipo de emoción fuerte - negativa o positiva. Este estudio demostró que la única manera de manejar las emociones negativas en el trabajo era que los empleados las enmascararan. Según los encuestados, las emociones positivas también debían ser expresadas con moderación. De hecho, esta idea se alinea con lo que se describe a menudo como profesionalismo.
Pero las organizaciones, por naturaleza, son lugares emocionales. Los líderes inspiran a través de las emociones. Los empleados se motivan a través de la emoción. Las investigaciones demuestran que los clientes suelen comprar nuestro producto debido a una conexión emocional que establecemos con ellos. La forma en que conscientemente utilizamos la emoción, al adoptar una actitud positiva habitual, y cómo controlamos las emociones negativas es parte de la intención de su empresa o un producto derivado de él, y ambos afectan la su cultura de empresa.
Así que, aunque las investigaciones indiquen que los empleados prefieren un ambiente silenciado y profesional, las emociones están presentes de cualquier forma, y el examinar las formas en que afectan el lugar de trabajo le ayudará a entender cómo manejarlas y también la forma de estructurar el componente emocional de su negocio.

Emociones Positivas:
El liderazgo inspirador y la motivación eficaz tienen un componente emocional. Queremos aprender a aprovechar nuestras energías y hablar emocionalmente, y seguramente existe el arte de encontrar la modalidad correcta de emociones que lo conecten con su audiencia. Ya sea que trate de informar al equipo que ha logrado sus metas de ventas para el mes o que quiera celebrar una victoria de servicio al cliente, la energía emocional crea entusiasmo, pero es tarea del líder entender el nivel de emociones positivas que la cultura deba disfrutar y asegurarse de que esto coincida con las expectativas de sus empleados. Parte de la formación de una cultura es crear un ambiente donde la demostración de emociones positivas este acordada y sea disfrutada al mismo nivel en toda la compañía.
En la mayoría de las organizaciones, el tener un espíritu positivo con un sentido de calidez y estabilidad, va de la mano con establecer una cultura con bases solidas. Generalmente el tenor emocional de una organización sana, se siente libre y honesto - un lugar donde todos nos sentimos bien, en donde sentimos que podemos ser nosotros mismos.

El otro lado:
No me agrada tanto llamarles emociones negativas, pero muchos las etiquetan de esa manera. Estas emociones son parte de nuestra vida cotidiana y con seguridad también son parte de nuestro lugar de trabajo, aun cuando conscientemente decidamos silenciarlas, enmascararlas o actuar como si no existieran. Sin embargo, hay una diferencia entre lo que podríamos llamar los estados de ánimo y las emociones.
Las emociones son respuestas a hechos específicos, mientras que los estados de ánimo son emociones a largo plazo tales como la ansiedad, el resentimiento o la depresión. Los estados de ánimo afectan a nuestras respuestas emocionales y sientan las bases de su fundación.
Sin duda, el dolor emocional es una parte inevitable de la vida organizada y puede provenir del exterior (familia, crisis personales, trauma) o dentro de la organización a través de los jefes, compañeros de trabajo y clientes. Los líderes y los gerentes deben dar el ejemplo mediante la demostración de respuestas positivas a sus propios problemas emocionales y de inspirar a otros a superar sus dificultades de una manera similar. Las reuniones de desarrollo de empleados que E-Myth recomienda son una buena oportunidad para crear un espacio seguro en el que los empleados puedan expresar emociones que en el ambiente laboral normal no se sentirían cómodos expresando.

De acuerdo a como eres es lo que obtienes:
Los investigadores del estudio citado anteriormente encontraron que la gestión de la emoción no es algo que se enseñe. La mayoría de los participantes aprendieron a manejar sus emociones mediante la observación de otras personas en el lugar de trabajo, aprendiendo lo que es y no es apropiado. Como dueños de negocios, líderes o gerentes debemos darnos cuenta de qué tan positivamente afectamos la organización a través de emociones, y luego debemos aprender a aceptar y a manejar el otro lado, el negativo, para poder modelar el comportamiento exacto que nos gustaría  ver en aquellos  que nos rodean.
El tono emocional de una empresa es establecido por los líderes y gerentes de la misma. Es su labor el establecer el tono intencionalmente. Explore el nivel de intensidad emocional que desea canalizar en toda la organización. Sí es posible crear un lugar de trabajo donde la honestidad y la energía emocional sean aceptadas dentro de ciertos límites establecidos por normas claras.
Al igual que con muchos aspectos del liderazgo, el desarrollo de una conciencia de usted mismo y de su entorno es a menudo el primer paso. Mientras más observe cómo las emociones afectan la cultura de su empresa y al cliente, más se comenzará a dar cuenta del poder de intencionalmente modelar el tenor emocional que usted sienta sea correcto para su marca y su lugar de trabajo.