Los desafíos de una empresa familiar
Junio 2 | 2010 Por coach de negocios E-Myth

Toda empresa pequeña o mediana se enfrenta a retos. Todo empresario debe hacer frente a cuestiones y problemas en el trayecto para construir y manejar una operación exitosa. Sin embargo, en muchos sentidos los retos y -ventajas- en una empresa familiar son únicos.
Las ventajas son un tanto obvias. Usted trabaja con gente que ama y que conoce bien, experimenta una mayor flexibilidad y seguridad, y muy probablemente está construyendo un legado financiero para su jubilación y para las generaciones futuras. Estos beneficios contribuyen a menudo a una identidad comercial positiva y una reputación de confianza. Generalmente cuando los clientes ven que una empresa es familiar, tienden a confiar más en ella. "Empresa familiar desde 1948" ¿suena bien no? Y las estadísticas revelan constantemente que la tasa de éxito a largo plazo de una empresa familiar es superior al de otras empresas de tamaño similar.

¿Dónde está el reto?
De acuerdo con la Universidad de Southern Maine-Instituto para los dueños de negocios familiares, casi el 35% de las empresas Fortune 500 son empresas familiares. Las empresas familiares representan el 50% del producto interno bruto de EE.UU. y generan el 60% del empleo del país así como el ¡78% de la creación de nuevos empleos! Estas son algunas cifras impresionantes. Sin embargo, la tasa de fracaso entre las empresas pequeñas de propiedad familiar sigue siendo alta.

¿Cuáles son las causas principales? ¿Serán las mismas causas que las de las pequeñas empresas dirigidas por personas que no están relacionadas? Un estudio determinó las causas principales del fracaso de las empresas familiares: 1) los conflictos no resueltos, 2) el fracaso del liderazgo, y 3) falta de objetivos comunes a nivel personal, familiar y de negocios. Algunas otras fuentes principales de conflicto en las empresas familiares tienden a ser las diferencias sobre los roles gerenciales, los conflictos de pareja, las cuestiones financieras, y la falta de visión de la empresa a largo plazo y las cuestiones de sucesión.
Una lista de las diez principales causas de problemas para el negocio familiar podrían ser:

  • Cuestiones familiares como el divorcio, las crisis financieras y problemas de salud
  • La ausencia de políticas claras, procedimientos y normas empresariales
  • La falta de estrategias de negocios documentadas para la operación, el crecimiento y la sucesión
  • Problemas de compensación (salarios, beneficios, etc.) que no estén claramente definidos
  • Confusión de rol, un mal control de las operaciones, y la falta de una estructura para reportar
  • Falta o incorrecta aplicación del talento, habilidades y capacidad de los miembros de la familia
  • Problemas con los empleados que no son familiares por miedo de nepotismo o favoritismo.
  • Problemas de comunicación por situaciones familiares no resueltas
  • La falta de una visión unificada del negocio
  • La ausencia de valores, ética y filosofía de la empresa propiamente documentados

Como es el caso con muchos problemas y retos que todos enfrentamos, el reconocer que existen es el primer paso para superarlos de manera eficaz.

La familia que trabaja junta
Uno de los factores clave para asegurar una exitosa empresa familiar es la comprensión por parte de todos los implicados que, en el trabajo, el éxito del negocio debe ser primordial. La comunicación verbal debe ser más impersonal y las actitudes más objetivas. Los miembros de la familia que trabajan en la empresa deben aceptar la relación empleador/empleado, tal como lo harían en otra empresa. Todas las descripciones de trabajo deben ser claras, por escrito y respetadas.

Cualquier problema personal que se origine en casa se debe dejar en casa cuando empieza la jornada laboral y a su vez  las cuestiones de trabajo no deben invadir la vida en casa. Cuando todos los miembros de la familia aceptan y respetan esta distinción entre "casa" y “trabajo", no sólo ayudará a evitar tensas relaciones personales, sino que también se comunicará a los demás empleados que, en el trabajo,  las necesidades del negocio son lo primero. 
Hay tres componentes necesarios para la construcción, o re-construcción, de una base sólida y eficaz para una exitosa empresa familiar:

  1. Comunicación clara y efectiva entre todos los miembros de la familia
  2.  Una estructura bien definida de reporte (una cadena de mando)
  3. Un plan estratégico documentado para el crecimiento del negocio y para una futura sucesión

El poder de la objetividad
En E-Myth Worldwide, muchos de nuestros clientes son empresas familiares. El buscar ayuda y asesoramiento fuera del negocio es una buena práctica para cualquier dueño de negocio, y quizás aún más crítica para los propietarios de empresas familiares. La intuición y la objetividad que asesores externos, coaches y mentores ofrecen puede resultar fundamental para el crecimiento y el éxito del negocio.

Uno de mis clientes, un esposo y una esposa asociados, luchó durante años con el reparto de funciones y roles que cada uno sentía que tenía que tener en su empresa. Durante nuestras reuniones de coaching nos dimos cuenta de que la esposa se adaptaba perfectamente (y estaba cómoda) con ser la directora general, mientras que el marido, quien tenía dicho título, prefería gestionar solamente el desarrollo de la empresa. Nos pusimos a trabajar inmediatamente sobre la reestructuración de su organigrama y sus propias posiciones para estar en línea con sus fortalezas, habilidades y deseos personales. Como resultado de esto, su negocio ha renacido y ambos están más felices y realizados en sus nuevos roles.


Otro ejemplo típico de un obstáculo en la empresa familiar: los roles de padre e hijo. Uno de mis clientes más recientes, propietario y operador de una empresa familiar, entró en nuestro programa con un negocio fuerte y con un gran potencial. Pero a medida que nos adentramos en nuestras reuniones de entrenamiento, pude ver que sus posiciones en la organización estaban muy en desacuerdo a cómo funcionaban las cosas en realidad. Esto no es inusual en una empresa familiar, a menudo un miembro de la familia se le da un título, pero no las verdaderas responsabilidades de la posición. En esta situación en particular, el hijo mayor tenía el título de Director General de la compañía, el padre era el gerente de ventas. Sin embargo, estaba entendido por todos (incluido yo) que su padre siempre tenía la última palabra y todas las decisiones las tomaba el. Con el tiempo se convirtió igualmente claro que la comunicación entre los miembros de la familia no era tan abierta y franca, como debía ser.


Si bien las conversaciones en torno a este tipo de discrepancia pueden ser incómodas para cualquier persona en una relación de trabajo, para los miembros de la familia, son particularmente difíciles. Pero la realidad es que las situaciones en las empresas a veces son incómodas, no hay forma de cambiar eso. Mi experiencia me indicaba que hasta que no enfrentaran y reconocieran esta realidad, su potencial de crecimiento estaba estancado.


Cuando nos detuvimos un poco y miramos la empresa de manera holística, cuando realmente investigamos cómo la falta de integridad en estos roles estaba dañando a la empresa, fue entonces cuando la solución dejo de ser el enfocarse a resolver problemas personales y se volvió más sobre mejorar la eficiencia de la empresa. Así que, abordamos estos problemas juntos, de forma abierta y honesta, y acordamos que era necesario que operaran de acuerdo a sus roles asignados y a su estructura de reporte. Cuando pones las cosas en el contexto de tener el mejor negocio posible (que es lo que todos quieren) este re-alineamiento era lógico y además disipo el resentimiento y la confusión que estaban realmente obstruyendo su camino al éxito.